Esta vez tocó caer. Caballito Wanderers no pudo ante Clasic, en un partido en el que Los Verdes tuvieron momentos de buen juego, pero se encontraron con un rival que no desafinó, se paró mejor en la cancha y supo lastimar cada vez que encontró espacios, especialmente de contra y con una actitud que terminó siendo determinante.
El partido comenzó con varias situaciones para Caballito. Los Verdes salieron a buscarlo y tuvieron oportunidades para ponerse en ventaja, pero faltó precisión en los metros finales. Clasic, en cambio, aprovechó una de las suyas y abrió el marcador. Caballito respondió rápidamente y encontró el empate.
La historia se repitió. Cada vez que Clasic golpeaba, Los Verdes iban a buscar la respuesta. Así llegó también el 2-2, en un partido que todavía estaba abierto y en el que Caballito intentaba mantenerse en juego.
Pero una desorganización en el equipo verde fue aprovechada por Clasic, que volvió a ponerse arriba y comenzó a encontrar más espacios. Poco después llegó la expulsión de un jugador de Caballito, y con la superioridad numérica el rival consiguió estirar todavía más la diferencia.
Sobre el final también vio la roja un jugador de Clasic, pero para entonces el partido ya estaba sentenciado. En un tramo final desordenado y de poco juego, Los Verdes ya se habían alejado del partido y terminaron dejando escapar una jornada que había comenzado con otras expectativas.
No queda mucho más que hacer que mirar hacia adentro. Ver los errores, entender qué salió mal y volver a trabajar. Porque estos partidos también sirven para eso: para recordar que cuando el juego no aparece, hay que encontrar otras herramientas; y que, si queremos seguir estando arriba, tenemos que jugar mejor.
Hoy tocó perder. Ahora toca ver los errores y volver mejor...