El domingo por la mañana, a las 10 horas en El Anden, Caballito Wanderers volvió a mostrar un gran nivel colectivo y derrotó por 4 a 1 a Los Calvos en un partido que, salvo algunos momentos aislados, controló durante casi todo el desarrollo.
El equipo formó con Hugo en el arco; Nahue, Ferni y Gusta Rubio en defensa; Gusta Árabe, Rodri y Nico en el mediocampo; y Fernando B. en ataque. Desde afuera esperaba Bruno, listo para ingresar como variante durante el encuentro.
Desde el comienzo, Caballito mostró claridad para jugar. Lejos de apurarse o abusar del pelotazo, el equipo intentó salir jugando, mover la pelota y encontrar siempre a los mediocampistas y delanteros con criterio. Esa tranquilidad para manejar la posesión fue marcando la diferencia frente a un rival que nunca terminó de sentirse cómodo.
El primer gol llegó después de un descuido entre la defensa rival y su arquero. Tras un rebote dentro del área, la pelota le quedó servida a Fernando, que no dudó y puso el 1 a 0. Minutos más tarde, nuevamente Fernando apareció para ampliar la ventaja: luego de un tiro libre desde la derecha, sacó un remate bajo y preciso para marcar el 2 a 0.
Con esa ventaja parcial terminó el primer tiempo, dejando la sensación de que Caballito estaba siendo claramente superior tanto desde el juego como desde las situaciones generadas.
En el segundo tiempo el equipo mantuvo la misma idea. Bruno ingresó desde el banco y hubo movimientos obligados por molestias físicas: Nico salió en un momento, aunque luego tuvo que volver a entrar tras la salida de Nahue, que sintió una molestia muscular. Las lesiones y molestias parecen empezar a repetirse en el plantel, aunque el equipo igualmente logró sostener la intensidad y el orden.
Caballito siguió buscando ampliar el marcador y generó varias chances claras. Nico tuvo remates desde lejos, Rodri convirtió un golazo de tiro libre que increíblemente fue anulado, y tanto Gusta como los delanteros continuaron inquietando al rival.
Finalmente llegó el tercero: tras otro rebote dentro del área, Rodrigo apareció por el segundo palo y definió para el 3 a 0. Poco después, Ferni cerró la goleada con un verdadero bombazo de tiro libre, muy bien colocado, imposible para el arquero.
Los Calvos lograron descontar en una jugada de córner algo desordenada, poniendo el 4 a 1 definitivo, aunque ya no quedaba demasiado tiempo para una reacción.
Más allá de algunos momentos donde el equipo se aceleró y sintió cierta presión, Caballito Wanderers volvió a dejar una buena imagen: jugó tranquilo, manejó bien la pelota, tuvo buen pie y dominó gran parte del partido. Una victoria sólida para seguir creciendo y encarar con confianza lo que viene.
vapmos con tutti caballito!!